viernes, 29 de mayo de 2020

Viernes de poesía: El ave de la ambición - Anne Sexton

El ave de la ambición


Anne Sexton

Traducción de Oscar Bonilla.








Entonces a esto hemos llegado:
Insomnio a las 3:15 A.M.
El reloj tañendo su motor

Como una rana que sigue
Un reloj de sol
A pesar de sufrir espasmos eléctricos
Cada cuarto de hora

El negocio de las palabras
Me mantiene despierta
Y bebo leche con chocolate
Warm Brown Mama*

Me gustaría una vida simple
Y aun así, toda la noche voy dejando
Poemas en una caja larga

Esa es mi caja de la inmortalidad
Mi plan para después
Mi ataúd

Toda la noche alas negras
Se sacuden en mi corazón
Cada una es un ave de la ambición

El pájaro quiere que lo dejen caer
Desde un lugar alto como el puente Tallahatchie

Quiere encender un cerillo de cocina
E inmolarse

Quiere volar hacia la mano de Miguel Ángel
Y aparecer pintado en un techo

Quiere perforar el avispero
Y sacar una larga deidad

Quiere tomar vino y pan
Y dar luz a un hombre que flota feliz en el caribe

Quiere que lo presionen como una llave
Para liberar a los Reyes Magos

Quiere despedirse entre extraños
Repartiendo pedacitos de su corazón como aperitivos*

Quiere morir mientras se cambia de ropa
Y dirigirse al sol como un diamante

Él quiere, yo quiero
Por Dios ¿no sería suficiente tan solo
Beber leche de chocolate?

Debo conseguir un pájaro nuevo
Y otra caja de inmortalidad
Pues hay bastante locura dentro de esta



* La traducción de Warm Brown Mama es "Mamá cálida y caliente" en referencia a la leche con chocolate.

*hors d'oeuvre, en el original.

lunes, 18 de junio de 2018

Anne sexton: poesía e intimidad femenina


(Publicado originalmente en el periódico Entretodos, N° 187, marzo 2018)

Anne sexton: poesía e intimidad femenina.
Oscar Bonilla




Depresiva, talentosa y autodestructiva: Anne sexton fue una poeta norteamericana que, a mediados del siglo pasado, irrumpió en el mundo de las letras para cargar en contra de la hipocresía del mundo en el que le tocó vivir. Nacida en una familia burguesa y condenada a llevar una vida similar al contraer matrimonio, la enfermedad mental apareció en su camino para desbaratarla y llevarla en otra dirección. Anne, diagnosticada con lo que hoy llamamos trastorno bipolar, comenzó a escribir poesía como parte de una terapia psicológica. De esto nació un trabajo artístico que no temía hablar de masturbación, soledad, envejecimiento, pensamientos suicidas, abortos o menstruación. Lo que después fue conocido como poesía confesional, término dentro del cual se englobaban a otras poetas como Sylvia Plath. Aunque lo de Sexton, más que confesión, era un verdadero acto de exhibicionismo psicológico. En sus poemas podemos encontrar versos tan terribles y bellos como los siguientes: “Los suicidas tienen un lenguaje especial / ellos, como los carpinteros, quieren saber cuáles herramientas usar / nunca preguntan por qué construirán”. “Entonces llegó mi rival de ojos oscuros / la dama del agua, erguida en la playa / y yo pasé a ser la escoba usada / de noche, sola, me caso con la cama”. Las líneas anteriores pertenecen a los poemas Deseando morir y La balada de la masturbadora solitaria, respectivamente. Los cuales, no es difícil imaginar, causaron una reacción importante en la conservadora sociedad norteamericana de mediados de siglo. Pero fueron esta reacción y su arte lo que la llevaron a la fama, y fue la fama lo que terminó por vencer su delicada estabilidad mental. Al final, un día de octubre de 1974, Anne se bebió un vaso de vodka, se encerró en su cochera y encendió el motor de su automóvil. Tenía 45 años al momento de su suicidio. Y a nosotros nos queda recordar aquello que, antes de morir, dejó escrito para su hija en una carta: La vida no es fácil, es terriblemente solitaria. Yo lo sé. Ahora tú también lo sabes.


lunes, 26 de octubre de 2015

Un ojo dentro del ojo del huracán. Octubre del 2015



"Imágenes recientes muestran indicios de que se está desarrollando una pared del ojo concéntrica, es decir: un ojo dentro del ojo del huracán, un anillo de tormentas convectivas, que es donde ocurren las segundas condiciones más severas en el ciclón”.

El viernes amanecimos de cara a un día raro y gris. Lo leímos en los portales de noticias, a través de nuestros smartphones, estaba en todas las redes sociales: ese cielo gris, sin nubes —extraño en un desierto como el nuestro— no era, como intuimos al principio, producto de las chimeneas industriales que se ven desde el tercer piso de la facultad y que escupen nubes de residuos que llegan a bloquear la vista a los cerros que cercan la ciudad, se trataba, en cambio, de un huracán que se aproximaba hacia nosotros.

Nos alarmamos. “Uno de los huracanes más fuertes de la historia se dirige al país, golpeara a mitad de la tarde” Lo escuchamos, lo leímos en Facebook, en la televisión. Incluso el cielo enrarecido anunciaba el desastre.
Sin embargo, estamos lejos de la zona de peligro. Esa zona que, según el discurso del presidente, ya fue evacuada. Espero que sea así, que se tomen todas las precauciones necesarias, que ninguna persona muera, que las autoridades civiles y militares hagan su trabajo y la sociedad atienda.

Eso es lo que espero este viernes por la noche, mientras escribo en este documento de Word. Afuera los árboles se sacuden con la lluvia; las naranjas caen y la gente duerme.

Viernes, 23 de octubre del 2015.

Actualización: llegaron la mañana y las noticias felices, tan raras en el país. Una serie de factores aleatorios concurrieron para evitar la desgracia. Yo no sé de esas cosas, y no puedo explicarlo. Fue cuestión de física, de presión, del terreno donde el huracán hizo contacto con la tierra. Las autoridades, contra todo pronóstico también, actuaron de forma adecuada. (Dos misterios al hilo y contando).

P.D. la semana pasada, llegamos al futuro, o Marty McFly lo hizo en su DeLorean y me pasó dormido, como a veces me pasa la navidad.

lunes, 2 de marzo de 2015

Espirales




Todos los días despierto para ir a la universidad y me siento pesado. Todos los días son iguales; las mismas horas, los mismos ausentes, el mismo mirar el reloj y comer el mismo desayuno. Ni siquiera el clima cambia. Vivo en uno de los lugares más áridos del hemisferio norte. Aquí no hay estaciones, tan solo inviernos breves, veranos de distinta intensidad. Pero, aunque a menudo digo lo contrario, me gusta. Me gustan, sobre todo, estas tardes de luz naranja triste. Y pienso que si la gente aquí es tan cruel es porque el sol los quemó por dentro; fulminados, caminan en esta ciudad de pesadilla, aplastados por el polvo, por el sol. El tiempo marcha rápido. Yo fumo y, cigarro tras cigarro, mi boca desespera, le dan ganas de irse, de escapar, abandonar mi rosto, mi ciudad, mi sol. Entonces ya es de noche, pero yo no duermo: espero a la mañana, y volver a empezar. Debe haber algo más que estás espirales, pienso. Camino, duermo y despierto mal que bien, pero cada día me asfixia una mano que sale del aire, de la luz, del polvo y me deja esta nausea de existir aparte, de saber que en algún lado debería estar y no estoy. Quizás alguien me extraña en aquel lugar, quizás también sienta que yo debería estar y no estoy. Anochece, la luz naranja triste colorea las ventanas de mi cuarto. Enciendo un Lucky Strike. La noche será cálida, será gris. 


Febrero del 2015. 

sábado, 7 de junio de 2014

Looking back

http://www.trbimg.com/img-532ba862/turbine/la-na-nn-kurt-cobain-suicide-nirvana-20140320-003



¿Hace cuantos años te volaste la cabeza en esa casa fría, en ese lluvioso lugar?

Junio, 2014.